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Formas de obtención del Aceite de Coco

Es importante conocer cuáles son los mecanismos empleados para obtener el aceite de coco porque con ello tendremos una idea de cuán íntegras se mantienen sus propiedades después de este proceso y esto nos ayudará a seleccionar el aceite más adecuado a nuestro propósito de acuerdo a su relación calidad-costo y el uso que le daremos:

Extracción mecánica

La extracción de aceite de coco por procedimientos mecánicos es una de las formas de producción más habituales y más económicas.

La extracción de aceite de coco por procedimientos mecánicos es una de las formas de producción más habituales y más económicas.

En esta inicialmente se separa la pulpa o carne del coco de la corteza para luego llevar la pulpa a una prensa, que la comprime para obtener la leche de coco.

Posteriormente esta pulpa resultante se procesa de nuevo para obtener el aceite, sin emplear procedimientos químicos, con lo que se mantienen intactas las propiedades del aceite.

Los aceites así obtenidos pueden ser clasificados de dos maneras de acuerdo a la temperatura empleada:

Prensados en frío

Las temperaturas empleadas en el proceso son inferiores a los 120 °F, cerca de 49°C, lo que permite vigilar cuidadosamente la temperatura mientras se procesa.

De este modo es más probable que el aceite conserve sus propiedades.

Prensados en calor

En este caso la materia prima es procesada a temperaturas que sobrepasan los 220°F, alrededor de 104°C.

Los aceites prensados a mayor temperatura pueden procesarse más rápido que los prensados en frío.

Procedimiento Húmedo

El procedimiento húmedo de obtención de aceite de coco emplea coco crudo en lugar de coco seco.

Para obtener aceite de coco virgen (VCO) por medio de la molienda húmeda se parte de la pulpa de coco fresca, lo que implica la recolección de cocos frescos, la eliminación de la concha y el lavado para luego rallar la pulpa y pasar al prensado para obtener la leche de coco.

Tradicionalmente para romper la emulsión, esta leche de coco debe fermentarse y pasar a la ebullición prolongada a fuego lento para obtener el aceite que luego debe someterse a varios procesos de filtrado.

Pero técnicas modernas pueden emplear centrifugadoras para separar el aceite de otros líquidos.

El mejor motivo para seleccionar aceites obtenidos por el método de la molienda húmeda es porque el producto resultante obtiene mayores niveles de antioxidantes como consecuencia de someterse al proceso de calor durante su elaboración.

Existen numerosos estudios que respaldan esta afirmación, como el realizado en Malasia y publicado en el International Journal of Food Science Nutrition en 2008 o  el que realizó el profesor Kapila Seneviratne de la Universidad de Kelaniya, Sri Lanka en el año 2011.

Hasta ese momento existía la falsa creencia de que el calor perjudicaba la calidad del aceite en su proceso de obtención y por ello muchos aceites en el mercado emplean los términos “crudo” o “prensados en frío” para indicar que no emplean calor.

Procedimiento seco

Con el procedimiento seco en lugar de emplear la pulpa fresca, se utiliza la copra, es decir, luego de extraer la pulpa, se ralla y se seca usando hornos o la luz solar, para luego pasar a una prensa que extrae el aceite. 

En este proceso, en ocasiones pueden emplearse disolventes durante el prensado para obtener el aceite.

Refinado, blanqueado y Desodorizado o RBD

Este tipo de aceite se obtiene de la “copra”, que es colocada en una prensa hidráulica con calor añadido para extraer el producto.  Posteriormente y debido a los procesos que ha sufrido la pulpa para obtener la “copra”  el aceite debe ser sometido a un calentamiento adicional y filtrado para ser refinado.

A diferencia el aceite de coco virgen, el refinado no tiene el sabor ni el aroma del coco. Es empleado en la industria farmacéutica y cosmética, además usarse para cocinar y en alimentos procesados.

Hidrogenación

Es un tipo de aceite procesado a partir del aceite de coco RBD. Puede ser hidrogenado parcial o totalmente para aumentar su punto de fusión, esto debido a que los aceites de coco se derriten a 24°C y los productos que lo contienen tienden a derretirse en climas cálidos. Con el proceso de hidrogenado este punto de fusión se eleva de 36°C a 40°C, haciéndolos más resistentes a las temperaturas de estos climas.

Como parte de este proceso, las grasas insaturadas, ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos poliinsaturados, se combinan con hidrógeno en un proceso catalítico para hacerlos más saturados. En el proceso de hidrogenación parcial, algunos de éstos se transforman en ácidos trans grasos.

Fraccionamiento

En este proceso los ácidos grasos contenidos en el aceite de coco son “fraccionados” o separados para usos específicos. De esta manera se pueden aislar independientemente los ácidos grasos de cadena media como el láurico, caprílico o cáprico para ser empleados con fines industriales, médicos, nutricionales o cosméticos según se requiera cada uno de ellos.

Estas alternativas de aceite de coco fraccionado de excelente calidad te resultarán útiles en tus recetas caseras de cuidado personal:

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