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Sistema inmunológico

22/07/2021

Consumir aceite de coco habitualmente fortalece el sistema inmunológico, protegiéndonos de enfermedades causadas por diversos patógenos.

La presencia de ácidos grasos como el caprílico, cáprico y láurico, presentes también en la leche materna, le confiere efectos antifúngicos, antibacteriales y antivirales que ayudan a fortalecer a nuestras defensas, lo que le permite a nuestro organismo minimizar el riesgo de sufrir padecimientos como la influenza  e infecciones causadas por hongos como la cándida, el virus del herpes o bacterias como la Helicobacter pyroli relacionada con las gastritis, las úlceras y el cáncer de estómago.

La acción antimicrobiana del ácido láurico ha demostrado su acción contra patógenos como la Listeria monocytogenes, la Chlamydia trachomatis o la Salmonella entérica causantes de enfermedades que pueden originar complicaciones serias, además, su conocida acción anti-fúngica contra la Cándida, lo hace recomendable para infecciones vaginales (en tal caso se sugiere consumir una cucharada sopera diaria).

Además al digerirse el aceite de coco, el ácido láurico forma un monoglicérido llamado monolaurina también con importantes propiedades antimicrobianas, que ayuda a mantener a raya las enfermedades infecciosas.